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Festividad de Janucá, la fiesta de las luminarias

02.12.2018 10:24  | 

 Itongadol.-Los macabeos limpiaron el Templo de Jerusalem el 25 de kislev. El nombre de la festividad significa “inauguración” en hebreo, porque a partir de ese momento comenzó a conmemorarse anualmente esa victoria. Esta vez continuará hasta la caída del sol del lunes 10 de diciembre y se puede trabajar normalmente.
 
Desde el atardecer del domingo 2, y por ocho días el mundo judío celebra Janucá, la fiesta de las luminarias.
 
En el siglo II antes de la Era Común, la Tierra de Israel estaba bajo el gobierno greco-sirio de Antíoco, quien pretendió terminar con la observancia de los Bnei (Hijos de) Israel, para lo cual estableció una serie de leyes a fin de asimilarlos a la cultura griega de la época.
 
Para ello declaró ilegal la observancia de las mitzvot (preceptos), en especial el Brit Milá (circuncisión), el Shabat y el estudio de la Torá, y castigó a los transgresores con la pena de muerte.
 
No fueron pocos los miembros del pueblo judío que aceptaron esas disposiciones y comenzaron a “helenizarse”; es decir, asimilarse a la cultura griega y abandonar la de su propio pueblo, mientras que otros trataban de adaptarse sin perder su peculiaridad.
 
Pero hubo un hecho que significó el inicio de una revuelta al poder de Antíoco: la profanación del Templo de Jerusalem con el sacrificio de un cerdo a un dios del panteón griego.
 
Si bien en un comienzo fueron unos pocos, liderados por Matitiahu y luego por su hijo Iehuda, el Macabeo, quienes comenzaron a enfrentar al ejército griego acantonado en Eretz (Tierra de) Israel lo hicieron en forma de guerrillas desde las colinas de Judea y obtuvieron un triunfo que puede considerarse milagroso debido a la disparidad de las fuerzas, que al cabo de tres años culminó con la derrota del ejército más poderoso de aquella época, y pudieron ingresar a la ciudad de Jerusalem, donde encontraron el Templo sagrado en ruinas y profanado con ídolos.
 
Los macabeos lo limpiaron y el 25 de kislev, que de acuerdo al calendario hebreo es hoy, lunes, pero comenzó anoche, lo reinauguraron.
 
Debido a que la palabra inauguración en hebreo es Janucá, a partir de ese momento anualmente comenzó a conmemorarse esa victoria.
 
El problema que les surgió a los macabeos fue el encendido de la Menorá, el sagrado candelabro del Templo, ya que no había aceite puro suficiente, pues solo encontraron una vasija que llevaba el sello del Sumo Sacerdote y que duraba un solo día, pero de acuerdo a los textos su contenido duró milagrosamente 8, el tiempo necesario para producir un nuevo suministro.
 
Este año, Janucá continuará hasta la caída del sol del lunes 10 de diciembre.
 
El ritual establecido para la celebración indica que al iniciarse el día hebreo, es decir a la noche, debe prenderse el primer día una vela, el segundo día dos y así sucesivamente hasta llegar a las ocho luminarias, y que en la oración de Shajarit (matutina) se añade el Halel, una oración de alabanza integrada por una serie de salmos del rey David, con sus bendiciones anteriores y posteriores.
 
En la Amidá, que se pronuncia a la noche, a la mañana y la tarde de estos ocho días, se agrega en la sección de la Avodá, dedicada a expresar sentimientos de gratitud, un texto especial: Veal Hanisim (Y por los milagros), una declaración de agradecimiento por los ocurridos en Janucá.
 
Al ser días festivos, no se recita la oración Tajanún después de la Amidá de Shajarit y Minjá (a media tarde).
 
En las ocho jornadas de la festividad se leen textos específicos del Séfer Bamidvar (Números), donde se relata cómo los dignatarios de Israel, que eran los jefes de las tribus, ofrecieron sus sacrificios inaugurales del Tabernáculo y el primer encendido de la Menorá por parte del primer Sumo Sacerdote, Aarón, el hermano de Moshé.
 
El texto está dividido en 8 secciones y en los días de semana suben 3 personas a la Torá; en Shabat, el texto correspondiente se lee como Maftir (añadidura) y cuando comienza el mes de Tevet se escucha primero la sección de Rosh Jodesh y luego la correspondiente a Janucá, un honor que les corresponde a 4 individuos.
 
Se puede trabajar normalmente, aunque se acostumbra que las mujeres no realicen labor alguna la primera media hora luego del encendido de la Januquiá (el candelabro especial de esta festividad).
 
Es costumbre de Janucá aumentar la tzedaká (caridad) y jugar, especialmente los niños, con el dreidl o sevivón, una perinola particular.
 
De acuerdo a la tradición, los miembros del Am (Pueblo de) Israel desobedecían la prohibición del estudio de la Torá, pero cuando se acercaban los helenistas, escondían los textos y jugaban con ese elemento.
 
 
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